Junio, un mes de expectativas más allá de la pelota

Rusia, anfitriona y pionera en Aborto Seguro, Legal y Gratuito

Por Leo Timossi (@leotimossi) 

En Argentina y cada cuatro años, junio se convierte en un mes monotemático. Hechizada, la gente no duerme la siesta. Las calles, vacías, se llenan de cajas de televisores. Las vidrieras de las casas de electrodomésticos contienen, desde el brillo, a los pocos transeúntes que de pronto ya no están tan apurados. Se transforma la pirámide alimenticia: la picada escala todos los peldaños, desciende el chocolate; se arman colas en los baños porque el consumo de cerveza se duplicó.

Hay quienes dicen, incluso, que junio es un mes paradisiaco para los que tienen que hacer trámites, el infierno de los que no les gusta el fútbol y el momento ideal para que algunos gobiernos saquen leyes cuando el planeta no se da cuenta.  

Pero este junio de 2018 no es el caso. Argentina en este momento se encuentra sumida en la expectativa, en el debate vía redes sociales, en las charlas de café, universidad y oficina, como toda previa mundialista pero esto, como nunca, poco tiene que ver con el fútbol: 24 horas antes de que la pelota se ponga en juego en Rusia,  Argentina tendrá toda su atención puesta en el Congreso, cuando se debata la aprobación o no para el proyecto de Ley para el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Pero como todo, siempre, tiene que ver con todo, mientras los 257 representantes del Gobierno asistan a un momento histórico del país, otros 23 representantes, en este caso del fútbol argentino, ultimaran detalles previos a su debut en la cita ecuménica que, curiosamente, tendrá lugar en el primer país que legitimó casi un siglo atrás la interrupción del embarazo.

El legado de la Revolución

La Rusia Soviética se convirtió, en 1920, en el primer país en autorizar el aborto voluntario y gratuito. La medida, publicada en un decreto del 18 de noviembre de aquel año, argumentaba en su preámbulo que "La legislación de todos los países combate este mal mediante el castigo a las mujeres que deciden abortar y a los médicos que llevan a cabo la operación. Sin haber obtenido resultados favorables, este método de combatir el aborto condujo estas operaciones a la clandestinidad y convirtió a la mujer en una víctima de mercenarios, a menudo ignorantes, que hacen de las operaciones secretas su profesión"

Con la consolidación de Stalin en 1936 y ante el escaso crecimiento demográfico, la URSS decidió restringir el aborto únicamente a los embarazos en los que la vida de la madre corría peligro. La medida no tuvo el efecto esperado: pese a un esperanzador crecimiento de la tasa de natalidad del 10% para 1937, la cifra volvió a disminuir al año siguiente y finalmente con la muerte de Stalin en 1956, el decreto fue abolido y la interrupción voluntaria del embarazo por parte de la mujer volvió a ser un derecho que, aun combatido por la Iglesia Ortodoxa y los sectores más conservadores de la sociedad (entre ellos, Vladimir Putin), no han podido derogar.

 

Agradecimiento a los compañeros de www.centrofobal.com por las imágenes desde Rusia.

 

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