El fútbol no es tan importante

El Mundial mientras Chile

Por Leo Timossi (@leotimossi)

El Arzobispo de Malta refuerza la intención del Vaticano de colaborar con la justicia en los casos de abuso. El presidente Piñera defiende a un carabinero que le disparó a un chofer de Uber que se resistió a una detención. Chile tendrá su propia academia de cine. Preparan reflotamiento de barco salmonero hundido en Chiloé. Argentina: se vota en diputados el proyecto de Ley para la Legalización del Aborto.

Tras la Cordillera se vive más que nunca un microclima, una capsula aislante que desvía los ecos que llegan desde Rusia. Hay más de 14 mil kilómetros de distancia entre Santiago y Moscú y sin embargo no hay distancia que vuelva invisible una ausencia que se padece en carne presente.

Las burlas que provienen desde Argentina, el rival que devuelve el favor, duelen menos que lo que refleja el espejo: a Chile le cortaron las piernas (en rigor, se las cortó) cuando creía que encabezaba Latinoamérica. No es que moleste especialmente no estar en la cita: Chile se perdió once Mundiales de fútbol y apenas dio el presente en nueve, siendo organizador en uno de ellos.

Molesta porque, tras dar el presente en dos mundiales consecutivos y ganar dos copas América después, Chile creyó que había despegado, que no se podía volver atrás. La prueba está a la vista, se trataba de una creencia errónea y hoy pasada la Cordillera de Los Andres el fútbol importa menos que nunca.

Ni venta de figuritas, ni ofertas de TV

No solo la falta de espacio en los medios pone sobre el tapete el “olvido” chileno sobre el Mundial de Rusia: un breve recorrido por las tiendas virtuales de las casas de electrodomésticos arroja un dato revelador: no hay promociones ni ofertas para la compra de televisores, un clásico de cada ciclo mundialista.

Los gerentes de la división chilena de Panini tampoco sacaran grandes ganancias: la venta de figuritas para la colección del ya tradicional álbum se redujo al valor más bajo desde Alemania 2006, última cita en la que La Roja no había marcado asistencia.

El golpe final lo da GfK Adimark, una consultora trasandina que arroja números que bien podrían arrojar sentencia: en el 2014, el 14% de los chilenos (sobre un total de 17.574.003 millones, según el censo 2017) admitía que no le gustaba el fútbol. Ya en 2018 y dos títulos después casi el 30 por ciento (en concreto, el 28%) asegura que con el fútbol no tiene nada que ver.

Atención editores

Inicio de sesión